La vagina es donde se introduce el pene durante el coito, y junto con el clítoris y el punto G, son las áreas que cuentan con el mayor número de terminaciones nerviosas.
En los bebés, la vagina suele estar protegida por el himen o "virgo", una membrana fina con algunas perforaciones que permiten salir la menstruación. Normalmente esta membrana se desgasta o se pierde por factores de la vida común como la actividad deportiva. En tiempos pasados, cuando las mujeres de clase alta llevaban una vida inactiva y se casaban muy jóvenes, era normal que conservaran el himen hasta sus primeras relaciones sexuales, cuando se rompía con la penetración del pene y causaba un breve sangrado. En algunas culturas que todavía le dan gran valor a la virginidad femenina, este hecho es el factor más usado para determinar la pérdida de la virginidad.
La sociedad occidental ha tratado por lo general la sexualidad, la vagina femenina especialmente, como tema tabú y con muchos prejuicios en parte por la presión religiosa cristiana.
Por ejemplo, los religiosos católicos San Jerónimo, San Ambrosio y San Agustín declaran a María como virgen antes, durante y después del nacimiento del mesías Jesús de Nazaret.
Estas circunstancias y el avance de valores modernos, los derechos humanos o la libertad de expresión, podrían explicar el gran éxito de la obra teatral de Eve Ensler, traducidos en el mundo de habla hispana como Los monólogos de la vagina o Los monólogos vaginales. En su estreno en Nueva York en 1996 y en sus distintas versiones alrededor del mundo, logró el raro ejemplo de que la palabra vagina apareciera en numerosos e importantes medios de comunicación.
La también exitosa y premiada serie de televisión Sex and the City, traducido en países de habla española como Sexo en la ciudad o Sexo en Nueva York, contenía muchas discusiones acerca de la sexualidad femenina, y por supuesto la vagina. En países como China o Kenia fue censurada por su alto contenido sexual.
Debido especialmente al propio tabú, popularmente la vagina y la vulva a menudo se han confundido en el vocabulario popular, además de compartir o tener distintos significados, habitualmente con sentido malsonante o peyorativo. En español en este aspecto, las más conocidas son almeja, concha, pipila, cuca, coco, burro , sirenita , panocha , pepa, prestas, tamal, papaya, oso, chango, tarantula, chichi, choro, cachucha, pochocla, cachufleta, zorra, pucha, chuchi, chirri, etc. en los países americanos de Argentina, Chile, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Panamá, Paraguay o Uruguay, Mexico, por el contrario coño y chocho son la más habitual en España y Cuba. En República Dominicana le tienen los términos popola y toto y en Puerto Rico, chanforneta.
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